viernes, 11 de mayo de 2012

Nueva alma

      El dominio de la voluntad sobre el subconsciente radica en el engaño.
     La voluntad es el acto consciente que nos permite ejecutar las acciones que determinamos libremente o en base a una coacción interna ignorada.
     El convencimiento hermético del subconsciente puede determinar nuestras voluntades y sentirlas como manifestaciones del espíritu.
     Contrariar ese determinismo consiste en elaborar en el ámbito de la conciencia razonamientos que fundamenten nuestra decisión y convertirla en realidad mediante la voluntad.
     El ejercicio reiterado de la voluntad nos llevará al convencimiento subconsciente de nuestros convencimientos conscientes hasta convertirlos en espíritu.
     Así se construye el alma.


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