jueves, 13 de diciembre de 2012

Mañana soledad

     Era un puente largo: cuatro días sin ir a trabajar. Haré cosas. Nada, en realidad no haré nada: trastearé entre mis cosas, redescubriré una carpeta de cartón azul y gomas de cierre antaño elásticas; hoy cordones ásperos y descoloridos.
     Liberaré al viento polvos y ácaros. Me emplearé en deslizar sus hojas delicadamente para, a cada gesto, sorprenderme con sus viejas manuscritas palabras.